La iniciativa nace del compromiso de jóvenes y comunidades que buscan transformar sus territorios a través de procesos participativos.
Su punto de partida es la identificación colectiva de problemas, para luego diseñar soluciones creativas que fortalezcan la cultura, el ambiente, la convivencia y el bienestar social.
Identificación de problemas
Para reconocer las necesidades más urgentes, se utilizan metodologías y dinámicas participativas que aseguran que las voces de la comunidad sean el centro:
- Entrevistas y encuestas a pobladores, líderes y estudiantes para recoger percepciones reales.
- Observación directa en escuelas, barrios y espacios públicos.
- Árbol de Problemas, que permite analizar causas, efectos y el problema central.
- Mapa de Stakeholders, para identificar a los actores clave y sus roles.
- Cartografía Social, donde se construye colectivamente un mapa de la comunidad con sus potencialidades y retos.
- Mapa de Sueños, que refleja cómo imaginan y desean su territorio en el futuro.
- Votación por puntos, una dinámica sencilla para priorizar entre las distintas problemáticas detectadas.
Estas herramientas garantizan que los proyectos respondan a realidades concretas y que cada paso esté sustentado en la participación ciudadana.